En este reto me he inspirado por mi contexto actual. Me encuentro en Perú por razones personales. Encuentro a un país sumergido en la indignación de sus presidentes, y en la que la cámara de diputados decide explulsar al presidente y nombrar a uno nuevo. Todo ello dentro de unos procedimientos que se suponen están recogidos en las leyes del país. Todos los medios de comunicación le dedican tiempo y esfuerzo para relatar minuto a minuto la evolución de los hechos.
Con lo cual he decidio trabajar con la imagen «recurrente» y emotiva de una banda presidencial, mostrada en todos los medios. Para ello decido seguir la Estrategia 2: alteración de un objeto preexistente que debe seguir siendo reconocible. Uso dinero fuera de circulación que alteraré y daré tridimensionalidad y contenido, construyendo una banda presidencial. la cual reproduce los colores de la bandera nacional, y que es la que se coloca al recién nombrado presidente, así como tod@s l@s ministros.
Esta intervención como acabo de describir, consiste en sustituir la banda original por una franja construida con billetes reales (fuera de circulación). Estos serán grapados o pegados entre sí por los extremos, intentando darle volumen, formando una banda diagonal que sobresaldrá físicamente del soporte de cartón, con relieve y proyectando su sombra. De este modo, la pieza no será un collage plano, sino un objeto con presencia tridimensional. Que se sale de su marco, o sea, infringe las «leyes», se oculta entre bambalinas, pero muestra su verdadera intención. El poder como fuente de riqueza y apropiación del dinero público.
Para contextualizar la escultura, utilizaré también recortes de periódicos, donde se muestra la banda “presidencial”. Adicionalmente, utilizaré un folio verde, que estará de manera presente dando fondo y soporte, para aportar esperanza.
La banda seguirá siendo identificable, pero su material alterará su significado. El símbolo nacional será reemplazado por un símbolo económico desvalorizado, desplazando la lectura hacia la relación entre poder político, capital y fragilidad del valor. La operación es tanto física, cambio de material y construcción en relieve, como conceptual, redefinición del imaginario asociado al poder institucional.
Para resumir en términos de materialidad, el papel es delgado, flexible y frágil; su textura revela desgaste y memoria táctil. Aunque han perdido su valor legal, conservan una fuerte carga simbólica asociada al Estado, la soberanía y la confianza económica. Como señala la teoría del objeto en la escultura contemporánea, el objeto nunca es neutro: activa imaginarios culturales e ideológicos. Estos billetes encarnan poder, crisis, inflación y desvalorización. También, corrupción, malos manejos, y abuso de poder. Su colocación, no en un pedestal, sin utilizar el material «acostumbrado», desplazarse a un tema controversial y actual, con un antagonismo a lo usualmente presentado, como un monumento al poder y a la pleitesía. Al ser reconfigurados como banda presidencial, su dimensión económica sustituye al símbolo nacional, desplazando el significado desde la identidad colectiva hacia la fragilidad del capital, la sed de poder económico y la “teatralidad” del poder institucional.
Me pregunto ¿siempre se cae en la tentación?


Este es un espacio de trabajo personal de un/a estudiante de la Universitat Oberta de Catalunya. Cualquier contenido publicado en este espacio es responsabilidad de su autor/a.
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.