Espacio Personal

ActiFolio: 251 20.316 - Proyecto III - Aula 1 251_20_316_01

20.316 – Proyecto III – Aula 1

Pictorial: Sobredosis de dolor infantil

Título: Sobredosis de dolor infantil

Castro-Miranda, David;

Estudiante (Grado de Artes UOC), Barcelona, España

  1. Introducción

Este Pictorial parte de un tema fundamental y latente: ¿cómo abordar el sufrimiento de la infancia en las guerras, sin reproducir las imágenes con cuerpos mostrando su crudeza y evitando la manipulación de la audiencia? Llevo “años” intentando encontrar el vehículo que me ayude a “llegar” y “transmitir” la necesidad de “hacer”, “reaccionar” ante esta orgía de sangre. A lo largo de estos años, he transitado por la fotografía, el video-arte, performance y poesía, encontrando en cada medio límites éticos y semánticos, e interpretaciones variadas y opuestas. La progresiva “desconfianza” hacia la imagen me condujo a una investigación enfocada, primero en lo invisible (teniendo como referente al artista Salvatore Garau), y luego introduciendo sonido (ruido y música barroca), todo ello alimentando la escucha como territorio más frágil y encaminando a una única interpretación de la audiencia (cosa difícil de lograr).

El presente Pictorial adopta una forma consecuente con esta búsqueda: en lugar de imágenes, presento sonidos. Cada “figura” corresponde a un material sonoro que ha sido trabajado, recortado y resignificado en el proceso. El texto no describe el sonido, sino que intenta ser una reflexión sobre su carga simbólica, el riesgo tomado y el potencial mensaje per-sé.

      2.  Palabras clave

Arte sonoro, invisibilidad, guerra, infancia, silencio, ética de la escucha.

3        La invisibilidad

Gracias al artista italiano Salvatore Garau, descubro la invisibilidad, después de leer la noticia de que se subastó una de sus esculturas invisibles y ésta se vendió por 15 mil euros (“io sono”).

He hablado, discutido, sustentado, este arte, que a primera vista pareciera que no tiene sentido…

Con un ejemplo se puede llegar a entender. Se tenía entendido de que los componentes de un átomo, protones y neutrones eran lo más pequeño y diminuto de la galaxia. Pues se ha descubierto qué contienen dentro, “nada”, solo 1% quarks y energía de los gluones (la nada, 99%)… con una fuerza nuclear incalculable.

Así es, en la profundidad de la oscuridad, de la nada, albergamos pensamientos, sufrimientos, meditaciones, que en otra situación no tendríamos…. Con un potencial y fuerzas incalculables.

Es así que decido hacer una instalación que contenga la obra. Donde no hay nada, mas que oscuridad… y sonido.

Figura 1. La invisibilidad. Cubo Negro.  

 

 

 

 

4        Sonidos de Guerra extraídos de Platoon y Come and See.

Estos no se usan como citas cinematográficas, sino como gestos “culturales” de un imaginario colectivo donde las explosiones, disparos lejanos y ambientes bélicos funcionan como memoria sonora “compartida” y reconocible. La decisión de emplear estos fragmentos cinematográficos responde a que quizás el cine ha sido una de las principales fuentes de normalización de estos sonidos, los sonidos de la guerra. Al aislar, seleccionar, quitar diálogos, y atenuar estos sonidos, el proyecto intenta quitarles su labor narrativa en la película y los contextualiza de una manera protagónica y exclusiva. Estos sonidos incomodan, pero trasladan mentalmente al público a un escenario real de guerra. El volumen “muy controlado” evita el sobresalto y desplaza la violencia hacia el plano simbólico. Y nos invita a pensar, cuestionar, imaginar, recapacitar….

Figura 2. Sonidos de guerra  

 

5        Gritos y lloros de un grupo de niñas/niños

Siguiendo con los gestos “culturales” donde el ambiente bélico te describe un teatro de operaciones lleno de humo y oscuridad. Los gritos desgarradores te transportan y te describen una narrativa, adaptada a cada una de las personas que “contemplan” estas escenas. Adicionalmente, que estos sonidos incomodan, también te transportan, te coloca pensamientos, y te empujan a reaccionar. Estos gritos se presentan acompañado de la suite 5 de Bach, y en un segundo momento mezclado con los sonidos de metralla, creando una narrativa particular, personal, e intransferible.

Algunas de las personas que han “experimentado” la obra, llegan hasta este punto,  y no pueden continuar la escucha…

Figura 3. Sonidos de guerra  
6        El llanto infantil

Éste constituye uno de los sonidos más universales, y a la vez, más perturbadores del espectro humano.

Es un sonido real, grabado con una grabadora profesional, y luego tratada con software de sonido. Los lloros no están presentados de forma aislada ni dominante, sino como fragmentos breves, muy frágiles, que emergen y se disuelven. Para bajar la intensidad.

En un primer momento solo se presenta con la música, y en otro, con el sonido de guerra.

Evito el dramatismo explícito, precisamente para no “instrumentalizar” el dolor.  Invito al pensamiento: algo que no debería estar ahí, pero está. Al no existir una imagen, no hay una identificación geográfica, reforzando la idea de que el sufrimiento infantil en las guerras es transversal, no ideológico. El oyente no “ve” al niño/niña, pero no puede dejar de escucharlo, activando una relación de responsabilidad.

Figura 4. El llanto infantil  

 

 

 

7        Bach, suite No.5, BWV 1011, Sarabande.

La Sarabande de la Suite nº 5 de Bach actúa como armazón estructural y ético en toda la pieza. Su tempo alrededor de los 60 BPM te sugiere el pulso vital en reposo, de la audiencia. Invitando de manera fisiológica a la escucha. Este movimiento (Sarabande) está asociado a la calma, introspección, solemnidad y equilibrio, pero a su vez introduce una tensión profunda e incómoda, al convivir con sonidos de guerra y llanto. No se trata de un contraste estético, sino moral: la música no consuela sino te eleva a lo sublime o te sumerge a la oscuridad eterna. Su presencia constante recuerda lo frágil del orden mundial y cultural frente a la violencia estructural y recurrente. Bach no aparece como símbolo de belleza, pero con una pregunta incómoda: ¿qué significa preservar la herencia cultural mientras la infancia es destruida, cada día?.

Figura 5. Bach, suite No.5, BWV 1011, Sarabande.  
8        El Silencio

El silencio es tratado como un material activo y no como ausencia. Aunque en un primer momento es el protagonista de la obra, durante su desarrollo se decide reducir su presencia, para evitar ser un elemento de “tortura” para la audiencia.

Inspirado en investigaciones sobre el uso del silencio como herramienta de poder y violencia (armamento de guerra), el proyecto introduce pausas que obligan al oyente a permanecer sin estímulo. Estos silencios no alivian la tensión, sino que la desplazan hacia el interior del cuerpo. Y te dan un momento de respiro, quizás, para pensar. En un contexto donde el sonido constante funciona como anestesia, el silencio se vuelve incómodo, casi insoportable.

Es por eso que este aparece tenuemente al inicio de la obra, y más extensamente al final de la misma. La obra rehúye cualquier forma de tortura sonora: los decibelios se controlan cuidadosamente para evitar la agresión física, pero el silencio actúa como recordatorio de aquello que no puede ser dicho ni mostrado. Escuchar el silencio es invitar a pensar, recapacitar, actuar.

Figura 6. El silencio  

 

 

9        El autor

El resultado final es una pieza sonora de casi cuatro  minutos concebida para escucha individual o instalación. Más que una obra cerrada, entiendo se trata de un dispositivo de reflexión que puede y va a ir adaptándose a distintos contextos expositivos, educativos o curatoriales.

 

Reflexión final:

“La simple aceptación de que el artivismo aporta una pizca de esperanza a este mundo desbocado, me sobrepone. La redundancia de este pensamiento, y su réplica, me invita a no desfallecer en el intento…”.

 

Figura7. Selfie del autor.  
 

10    Valoración crítica del Proyecto

Puntos fuertes

Coherencia ética, durante todo el proceso. Compatibilizando el tema abordado y los recursos utilizados. Tomando decisiones, valientes, como la de trabajar desde el “sonido”, sin renunciar al silencio. Evitando la imagen explícita, y quizás manipuladora. Respondiendo a una reflexión profunda y diversa, sobre los límites de la representación del dolor infantil y la responsabilidad del artista ante el sufrimiento ajeno. Esta coherencia fuerza a un desplazamiento visual a uno sonoro, respetando el principio de “invisibilidad”.

Otro aspecto importante es la introducción del sonido musical (música barroca) como material político, reflexivo, meditativo y pedagógico. Los fragmentos sonoros seleccionados  y mezclados, crean una narrativa sonora, agregando capas de tensión y “visualización”. La escucha  atenta se rompe por momentos, y la reflexión aparece en el pensamiento. El control del volumen es fundamental ya que los decibelios “evitan” en lo posible, agredir.

Para finalizar, el proyecto destaca por su capacidad de generar incomodidad, incluso desde antes de escuchar la obra. La obra no “impone” un pensamiento, solo “muestra” una situación que puedes sufrir en estos momentos, en este lugar.

 

Puntos débiles y limitaciones de la obra

Uno de los principales riesgos del proyecto es la demanda hacia el oyente, de que escuche algo que no va a ser agradable. El título predispone, y la sensación incómoda genera, en muchos casos, rechazo.  Esta es una gran limitación, pero es preciso “advertir” al público lo que va a presenciar/escuchar.

Otro aspecto crítico es la dicotomía de la ausencia de imágenes y referencias contextuales explícitas. Esta ambigüedad es resultado de un proceso largo de meditación e investigación, que para evitar diversas interpretaciones, en función de los variados contextos, se decide eliminarlas. No obstante, o como consecuencia de lo anterior, la obra corre el riesgo de ser leída desde marcos políticos que no forman parte de su intención original, y de apropiarlos como suyos…

Lo más débil de la obra, es su difusión. Con una dedicación de varias semanas, los espacios de exhibición se fueron cerrando… También, encontré resistencia en galerías por su carácter político, y poco monetizable.

Por último, la propia dimensión emocional del proyecto supone una tensión para mí, ya que trabajar de manera prolongada con materiales sonoros asociados al dolor y la violencia implica un desgaste personal.

 

 

   

 

 

 

 

 

 

Agradecimientos.

Agradecer a mis profesores actuales y anteriores de Proyectos I, II, y III, del Grado de Artes de la UOC. Que con sus comentarios han ido agregando “pinceladas” y “texturas” a esta instalación. A mi familia en Barcelona, quien siempre está dispuesta a escuchar, ver, y criticar mis trabajos del Grado de Arte. Aunque no se den cuenta, presto mucha atención a esos comentarios, ya que me dan pistas, y que no escucharía de otras personas.

Al artista contemporáneo Salvatore Garou[1], quien me introduce al mundo de lo “invisible”.

 

 

Referencias bibliográficas

  • Blanco, P. (2001). El contexto como recurso. En VV. AA., Modos de hacer: Arte cr√≠tico, esfera pública y acción directa (pp. 533-539). Salamanca: Ediciones Universidad de Salamanca.
  • Bourriaud, N. (2008). Estética relacional. Buenos Aires: Adriana Hidalgo Editora. pp. 9-25.
  • Castro, David (2025). «El Eco del Silencio«. David Castro. Video de la Instalación. https://www.youtube.com/watch?v=jt5RW-9vTWU
  • Castro, David (2024). «Dejaremos de asesinar a la niñez«. Entrevista-performance. https://www.instagram.com/reel/C71tuYVIzZb/?igsh=cmh5NWR3a2V6M2Nj
  • Castro, David (2023). Will we ever stop killing Children? ¿Dejaremos alguna vez de matar a niños?. https://www.youtube.com/watch?v=jqDhCGFkSYE
  • Fontdevila, O. (2018). El dispositivo arte. En El arte de la mediación (pp. 23-49). Bilbao: Consonni.
  • Foster, H. (1996). El artista como etnógrafo. En Return of the Real: The Avant-Garde at the End of the Century (pp. 171-204). Cambridge, MA: MIT Press.
  • Gagliano, A. (2020). Escritura y arte. Barcelona: Fundació Universitat Oberta de Catalunya (FUOC). PID_00267717].
  • Garcés, M. (2013). «Lectura y comunidad». Nativa.
  • Garou, Salvatore. (s.f.). https://en.wikipedia.org/wiki/Salvatore_Garau
  • Montero, J. (2018). Puntos de fuga. En Glosario Imposible (pp. 194-201). Madrid: Hablarenarte (eds.).
  • Yúdice, G. (2002). El recurso de la cultura: Usos de la cultura en la era global. Barcelona: Gedisa.

[1] https://en.wikipedia.org/wiki/Salvatore_Garau

Memoria Final del Proyecto: Sobredosis de dolor infantil.

English explanation above the text.

La obra se ha inscrito el 9 de enero 2026, en los siguientes concursos:
London Independent Film Festival y Shorts – European Short Film Festival (Oslo).
Versión presentada a Concursos:

 

Title: Overdose of Childhood Pain

Format: A nonvisual & Sound piece / sound installation (4 minutes)

Conceptual Description: “Overdose of Childhood Pain” is a sound piece that articulates Baroque music, silence, and fragments of war-related sound to construct a listening space in which the listener’s body becomes a site of ethical resonance.

The work is grounded in a fundamental premise: childhood is always the first victim of war, regardless of sides, ideologies, or geography. In contrast to the visual overexposure of violence in contemporary media, this piece turns to sound as a slow, intimate, and non-spectacular means of approaching trauma.

The structural core of the piece is the Sarabande from Johann Sebastian Bach’s Cello Suite No. 5 in C minor, BWV 1011, interpreted by Hidemi Suzuki. Its tempo, close to 60 BPM—similar to a resting human heartbeat—functions as a physiological and emotional ground, a vital pulse that sustains listening even as conflict-related sounds emerge.

Layered onto this musical foundation are distant explosions, war ambiences, and fragments of children’s cries, treated with extreme dynamic restraint. The work does not seek shock or immersive violence, but rather an ethical friction between musical containment and the intrusion of pain. Volume never overwhelms: harm is suggested, not reproduced.

Silence plays a central role in the composition, understood not as absence but as political material, in dialogue with Ana María Ochoa Gautier’s reflections on silence as a sonic weapon. The alternation between sound and silence avoids any form of acoustic torture and positions the listener as an active participant, compelled to complete the experience through memory and personal sensitivity.

 Artistic Intention: This work does not aim to document or represent a specific conflict, nor does it seek consolation. Its purpose is to suspend the listener in a state of ethical attention, where listening itself becomes an act of responsibility.

The choice of Baroque music is deliberate. Historically associated with order, beauty, and spiritual balance, the music is here traversed by what civilization has persistently failed to prevent. The piece ultimately poses an uncomfortable question:

What kind of humanity are we sustaining while the suffering of children becomes normalized?

“Overdose of Childhood Pain” is conceived for exhibition spaces,(in a Black cube without light), sound art contexts, and festivals, but it also supports an individual headphone-based listening experience, where the encounter becomes almost confessional.

 

Presentación Intermedia del Proyecto: SOBREDOSIS DE DOLOR INFANTIL.

Bitácora – Resumen

Introducción

Mi proyecto “Sobredosis de dolor infantil” es una continuación de diversos proyectos realizados para varias asignaturas cursadas en la UOC en el grado de Artes. Mi preocupación como persona  y artista, estética, ética, y diría moral: cómo podemos “educar” a los diversos sentidos para sensibilizarnos ante el sufrimiento humano, y sobre todo, el de la niñez en los procesos de guerra. Y no permitirlo.

Objetivos

Esta bitácora tiene como propósito documentar mi proceso de búsqueda, registrar las derivas, las lecturas y los encuentros que van configurando este nuevo proyecto. Entiendo el arte, como plantea Pilar Díez del Corral, no como un lujo o una técnica, sino como “un medio para pensar, cuestionar y reimaginar el mundo; y la educación artística como una forma de “enseñar a mirar, sentir y comprender la diversidad humana. He de decir que esta artista me acompaña en diversas derivas de mi arte, y mi conocimiento intelectual.

Referentes

En diálogo con diversos autores/artistas como Hal Foster, donde se ha de reconocer la posición del artista y la dimensión política de la práctica. Me interesa, tambien, cómo el arte puede actuar como generador de pensamiento crítico y de un sentido de justicia y rechazo contra el abuso de los indefensos.

Próximos pasos

Durante estas semanas he empezado a explorar diversos agentes relacionados con la educación artística y la intervención social, así como, descubrir nuevas  experiencias artísticas que transitan por el trauma infantil y la memoria colectiva. Esta bitácora es/será un espacio de reflexión que pretende servir de base para el desarrollo de mi proyecto.

Link a mi Drive

https://drive.google.com/drive/folders/1VCZKDUArHdo7HnSg4SLYjD8HrS8vFxZ5?usp=share_link

Link a mi Drive – Bitácoras

https://drive.google.com/drive/folders/19pYBmva-l9ABi2xehIfKGVo8rEqsokG8?usp=share_link

Link a mi Drive – Entrevista

https://drive.google.com/drive/folders/1G5YAPpcMfWjOCCTJ5PSGrqm409JSAJXy?usp=share_link

 

ANÁLISIS COMPARATIVO: «Sobredosis de dolor infantil» y «Miramar» (2019)

  1. AUTORÍA Y AGENTES PARTICIPANTES

Miramar opera desde una coautoría, ya que el escultor firma la obra, pero el colectivo POLS co-produce el proyecto al ceder espacio, gestionar montaje y activar redes.

Sobredosis mantiene autoría individual. Los colaboradores (técnico de sonido, personal de sala) desempeñan roles auxiliares sin participación creativa en la conceptualización.

  1. DIMENSIÓN ECONÓMICA Y RECURSOS

Miramar. Financiación colectiva, trabajo no remunerado, cesión gratuita de espacio. Opera como «intersticio social» fuera de lógicas capitalistas. Recursos materiales mínimos, capital simbólico compartido.

SobredosisDependencia institucional. Requiere infraestructura técnica profesional (sistema de sonido, sala acondicionada). Busca financiación mediante becas, convocatorias o apoyos de centros culturales. Mayor inversión económica, distribución jerárquica de recursos.

  1. INSTITUCIONES Y ACCESO

MiramarCircuito autogestionado. POLS se autodefine fuera del sistema institucional convencional, aunque mantiene conexiones estratégicas con agentes consolidados.

SobredosisNegociación con instituciones consolidadas. Busca espacios universitarios, centros culturales o galerías con capacidad técnica. Requiere protocolos de seguridad, permisos, seguros. Mayor formalización burocrática.

  1. ESPACIOS Y LÍMITES ARTÍSTICOS

MiramarAmpliación de límites. El espacio mismo (POLS) es producto artístico y político. Se autodefine y se autoregula.

SobredosisAdaptación a espacios convencionales. Necesita sala para hacerla oscura, sistema de sonido envolvente. Opera dentro de tipologías espaciales establecidas (cubo negro vs. cubo blanco) sin cuestionar la institución-contenedor. Pero se espera oposición por definición, posición política.

  1. ACTIVACIÓN, EXPOSICIÓN Y DIFUSIÓN

MiramarDifusión horizontal. Redes sociales, boca a boca, medios culturales locales. Temporalidad extendida sin “presión comercial”.

SobredosisDifusión vertical y programada. Quizás nota de prensa institucional, agenda cultural oficial. Activación controlada: grupos pequeños, turnos organizados, protocolos de entrada/salida. Temporalidad limitada.

  1. PRODUCCIÓN Y CIRCULACIÓN DE CONOCIMIENTO

MiramarConocimiento compartido. Aprendizaje colectivo sobre gestión de espacios, construcción de comunidad, economías alternativas.

SobredosisConocimiento transmisible. Investigación sobre representación del horror, técnicas de inmersión sensorial. Se documenta formalmente (memoria, video-registro) para circulación académica o profesional.

  1. DIMENSIÓN SOCIALIZADORA: ENCUENTRO, COMUNIDAD Y TRANSFORMACIÓN

7.1 Tipos de sociabilidad que produce cada proyecto

Miramar ejemplifica lo que Bourriaud (2008) denomina «arte relacional en su expresión más literal»: la socialización es el contenido mismo de la obra, no su efecto secundario. La dimensión socializadora opera constantemente: en las reuniones de preparación, en las conversaciones durante la inauguración, en los encuentros posteriores que el espacio facilita…

Sobredosis, en cambio, produce una sociabilidad intensa pero efímera y controlada. Busca transformación del espectador que luego puede, o no,  activarse políticamente (finalmente).

7.2 Modelos de interacción con el público

Miramar: Modelo de convivencia. El público puede regresar múltiples veces.

Sobredosis, no existe contacto con el autor de la instalación. Una segunda visita no se espera, ya que pierde el elemento “sorpresa”. No hay intercambio de opiniones entre el público.

7.3 Tensión transformadora.

Ambos proyectos pretenden transformar al público. Pero no hay herramientas que puedan corroborar que esto se logre, aunque se puede intuir por los comentarios de aquél. Siempre en un espacio temporal limitado.

CONCLUSIÓN:

Miramar es un modelo colaborativo que construye infraestructura propia desde prácticas comunitarias. Sobredosis responde a un modelo individual que “negocia” con estructuras institucionales existentes para difundir mensaje urgente.

¿Podría plantearse un desplazamiento de Sobredosis hacia un concepto más colaborativo como Miramar?, ¿hasta dónde se perdería la seudo independencia política? ¿ganaría un cliché, subordinado al lugar, o asociación que acoja la instalación?.  Las relaciones generará, quieras o no, un posicionamiento político..

Propuesta de Proyecto: Sobredosis de dolor infantil

«Sobredosis de dolor infantil» pretende ser una instalación sonora inmersiva que aborda el sufrimiento infantil en contextos bélicos desde una práctica de la sustracción. Frente a la saturación mediática de imágenes explícitas que han generado indiferencia ante el horror de las guerras y el sufrimiento infantil, el proyecto «elimina» toda representación visual directa para operar mediante privación sensorial y/o la invisibilidad: oscuridad absoluta, «silencios» desgarradores y sonidos intermitentes de guerra.

La obra pretende capturar al espectador en una experiencia de 8-10 minutos dentro de una sala completamente oscura. La arquitectura sonora se estructura en cuatro movimientos: silencio inicial, irrupción violenta de bombardeos y metralla, largos silencios interrumpidos por gritos infantiles lejanos, y un clímax con bomba final seguido de silencio absoluto.

El proyecto se inscribe en la tradición del arte relacional (Bourriaud, 2008) como «intersticio social» que propone experiencias de incomodidad compartida en lugar de documentación pasiva del horror. No busca mostrar el sufrimiento, sino obligar a la imaginación del espectador a completar el vacío, activando así sensaciones que van entre la comodidad del visitante y el horror invisibilizado.

Se concibe como «armamento de guerra» contra la normalización de las masacres, aspirando a convertir espectadores pasivos en, quizás, actores del cambio. La instalación materializa la oscuridad como metáfora de nuestra inmoralidad colectiva, creando condiciones para que emerja pensamiento crítico sobre la complicidad pasiva ante las guerras contemporáneas.

davidcastro

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BIBLIOGRAFÍA

  • Bourriaud, N. (2008). Estética relacional. Buenos Aires: Adriana Hidalgo Editora. pp. 9-25.
  • Castro, David (2025). «El Eco del Silencio«. David Castro. Video de la Instalación.https://www.youtube.com/watch?v=jt5RW-9vTWU
  • Castro, David (2024). «Dejaremos de asesinar a la niñez«. Entrevista-performance. https://www.instagram.com/reel/C71tuYVIzZb/?igsh=cmh5NWR3a2V6M2Nj
  • Castro, David (2023). Will we ever stop killing Children? ¿Dejaremos alguna vez de matar a niños?. https://www.youtube.com/watch?v=jqDhCGFkSYE
  • Fontdevila, O. (2018). El dispositivo arte. En El arte de la mediación (pp. 23-49). Bilbao: Consonni.
  • Gagliano, A. (2020). Escritura y arte. Barcelona: Fundació Universitat Oberta de Catalunya (FUOC). PID_00267717].
  • Montero, J. (2018). Puntos de fuga. En Glosario Imposible (pp. 194-201). Madrid: Hablarenarte (eds.).

Reto 1. Abrir la Maleta

Apreciadas compañeras, adjunto vídeo de presentación, así como documento de explicacion de mis referentes.

Espero sea de vuestro interés.

Agradeceré cualquier comentario y así podamos establecer un diálogo alrededor de nuestro arte y sus referentes.

Saludos cordiales,

DavidCastro